viernes, 30 de noviembre de 2007

Aquel dia en que recuperé mi voz


Es noviembre, es 30 de Noviembre, casi es Navidad.
Todos los años me pasa lo mismo. Siempre después de mis excesos, de la llegada del frío, de las prisas y no cuidarme nada, de los amaneceres gélidos, ... llega una mañana en que, la voz no me sale del cuerpo. Y la verdad es que, después de tantos inviernos debería de haber tomado más precauciones y, al menos haber intentado evitar esta visita anual tan molesta, pero tan familiar que es la BronQuiTis.
Entonces tocan los días dormidita durante horas sepultada bajo el edredón, calentita, tomando líquidos, pero eso si, pagando la moneda de rigor al barquero de las convalecencias, ..
El Caronte del Frenadol me tiende la barca diligente, pero con la condición de perder la voz, totalmente...
Muda, impotente, con la única arma que es valedera por encima de todas las batallas perdidas diarias , anulada para dejarme inerme, y muda.

Y como todos los inviernos, me doy, después de dos semanas, por vencida, y acudo al Herbolario a por milagritos embotellados.
Y, ¡oh maravilla!, que después de ungirme los ungüentos mágicos y aceites aromáticos mis cuerdas vocales vuelven a sonreir, y joviales campanillean, traviesas, excitadas....

Pero esta vez, ha sido diferente, porque los días que no he podido expresarme, y habiendo sentido la necesidad inminentemente, he descubierto el modo.
La puerta que me permite comunicarme, llorar en voz universal, gritar a toda página, ....He sentido que, después de muchiiisimos meses, mis dedos vuelven a teclear, mis pestañas tintinean ávidas de nuevo en busca de las palabras que vomita la pantalla, mis pensamientos regresan otra vez ante este espejo de pocas pulgadas...
Pareciera que, a través de todos estos amaneceres tan fríos, resurgiese un sol cálido y omnipotente que dotara de energía y vida a la muda inmensidad del océano.

Es noviembre, es 30 de Noviembre, casi es Navidad.
No la perdí, ahora sé que tan solo la extravié, pero no importa porque ha vuelto. Y ahora es mas fuerte y mejor que antes.
Recordaré este día tan frío porque, fué aquel día en que recuperé mi voz.

1 comentario:

Fumador dijo...

Lo de humanoide me hace pensar que debieras haber pasado por el taller para repararte. Quizás te saltaste alguna "revisión" y has pagado las consecuencias.

Me ha gustado tu post y aunque hablas de cuerdas vocales parece que quisieras decir algo más... recuperar quizás tu energía? tu positividad? tus ilusiones?... ¿?

Por favor publica más. No pienses en las visitas ni en los comentarios que te podamos dejar. Exprésate y puede que goces tanto como algunos de los que te hayamos leído.

Suerte y éxitos.