
El timbre seguía sonando insistentemente, mientras mi mano vacilaba torpe y ciega. Tras la puerta se hallaba una extraña silueta que sonreía envuelta en la oscuridad. “Has tardado mucho en abrirme”-me dijo, “¿no pensabas dejarme entrar?”. Ante mi, se hallaba un completo desconocido, que llevaba una gran maleta de piel marrón. “Es normal que estés asustado, ya que no me recuerdas”. Mi cabeza daba vueltas vertiginosamente, mientras mi estomago estaba a punto de salir disparado por la boca. “He venido a por ti, porque tu me has llamado”. “¿Quién eres? –escupí casi sin respiración. La figura fantasmagórica estalló en sonoras carcajadas, “No me recordaba tan ingenuo, la verdad”. “No me preguntes quien soy yo, más bien pregúntate a ti mismo si te gusta lo que soy, porque, es exactamente lo que serás dentro de 30 años”.

2 comentarios:
Curioso, tengo vagos recuerdos de cuando tenia casi 30 años menos, pero uno de ellos es que a esa edad me preguntaba como sería y que haría cuando tuviera treinta años mas ... por ahora prefiero no preguntarme nada mas :).
Lo importante es que, has abierto la puerta, a pesar del miedo y las dudas, y que, si eso lo has hecho con 30 años menos imagina, de que seras capaz cuando descubras todo lo que te trae tu "yo" futuro en esa maleta....
¿ cientos de antiguas fotos?, ¿folletos de angares lejanos?....tienes razon, mejor no preguntarse nada mas. :D
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